El 31 de mayo se celebra el Día Mundial Sin Tabaco, una efeméride promulgada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 1987, con el objetivo de informar y concienciar a las personas sobre los efectos nocivos y letales del consumo de tabaco y de la exposición pasiva al humo de esta sustancia.
El tabaco mata cada año a casi 6 millones de personas, una cifra que se estima aumentará hasta más de 8 millones de fallecimientos anuales para el 2030 si no se intensifican las medidas para contrarrestarlo.
Es la principal causa de los casos de cáncer de pulmón y en la aparición de tumores en otras partes del cuerpo: laringe, faringe, boca, esófago, vejiga, riñón y páncreas.
Animamos desde aquí a todos los que hayáis pensado dejar el tabaco, pensar que sólo en las primeras 24 horas disminuye la mucosidad acumulada, en dos días, se normalizarán los sentidos del olfato y del gusto, en unos seis meses, la tos desaparece, disminuyendo la frecuencia de infecciones respiratorias en las vías aéreas superiores (fosas nasales, boca, laringe, faringe, glotis y epiglotis).
Al año, el riesgo de tener un infarto se reduce a la mitad.
El tema central de la campaña para el Día Mundial sin Tabaco 2 para el año 2023 es: «Cultivemos alimentos, no tabaco». La campaña pretende animar a los distintos gobiernos a poner fin a las subvenciones al cultivo del tabaco y utilizar eso recursos para ayudar a los agricultores a cambiar a cultivos más sostenible que mejoren la seguridad alimentaria y la nutrición.