Últimamente se están disparando las estafas utilizando el QR, los ciberdelincuentes aprovechan el auge del uso de estos códigos para engañar a la víctima y que ésta acceda a enlaces o aplicaciones por las que roban datos personales o claves bancarias. Principalmente se produce en establecimientos de hostelería o de servicios que ofrecen estos códigos a los clientes.
Hay que tener ciertas precauciones a la hora de usarlos:
- Examinar detenidamente que el QR no está manipulado, ni hay otro código pegado sobre el original. En caso de duda, preguntar al personal del establecimiento.
- Verificar que nos redirige a la página web original del establecimiento.
- Comprobar que la dirección es la correcta y que la web empieza por “https” esto quiere decir que cumple con un mínimo de seguridad y protección.
- Un código QR nunca nos va a pedir datos personales ni de pago, NUNCA proporcionar nuestros datos.
Si sospechamos haber sido víctima de esta estafa, deberemos acudir a la Policía Nacional, e interponer la denuncia correspondiente, aportando la mayor cantidad de datos, como capturas de pantalla, resguardos bancarios, etc.